El comisario general Marcelo Alejandro Marín asumió como nuevo jefe de la Policía de la Provincia de Córdoba, en reemplazo de Leonardo Gutiérrez, quien pasó a retiro tras dos años al frente de la fuerza.
Al tomar posesión del cargo, Marín sostuvo que su gestión será una continuidad del rumbo trazado. “Marcó criterio de trabajo, responsabilidad y acompañamiento permanente”, afirmó sobre su antecesor. Además, destacó que recibe “una policía capacitada y subordinada” y adelantó que reforzará las políticas preventivas tanto en la Capital como en el interior provincial.
Marín agradeció la confianza del gobernador Martín Llaryora y del ministro de Seguridad Juan Pablo Quinteros, y señaló que conduce “una de las instituciones más prestigiosas del país”. Consideró que la fuerza atraviesa un cambio de paradigma, basado en equipamiento, apoyo y contención al personal.

El nuevo jefe, que se desempeñaba como subjefe, es el 22º titular de la Policía de Córdoba en democracia. Asume en un contexto de cuestionamientos por hechos de inseguridad y episodios delictivos protagonizados por efectivos.
En paralelo, se confirmaron cambios en la cúpula: Alberto Bietti será subjefe Capital; Iván Rey, subjefe Interior; y Federico Cisnero continuará como subjefe Administrativo. La nueva estructura no incluye mujeres en cargos jerárquicos clave.
Por su parte, Quinteros afirmó que “los recambios son naturales” y destacó la gestión saliente de Gutiérrez, a quien definió como “ejemplar y con un parámetro ético importante”. También explicó que se trata de “un proceso de recambio ordenado y periódico” para fortalecer la conducción policial.
Antes de llegar a la jefatura, Marín fue jefe de la Patrulla Rural, titular de la Departamental Unión en Bell Ville y ocupó cargos jerárquicos en unidades del sur provincial.